
Aquello comprueba la tesis de que el mundo está repleto de hueones irrelevante y se entendería entonces porque diosito no nos dió alas, pues la fotosíntesis no podría ocurrir.
Sin embargo, dentro de la gran cantidad de personas estupidas en el mundo, las que más me siguen sorprendiendo por su constancia en el hámbito de decir/hacer/pensar huevadas son los ilusos.







